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Pequeñas Maravillas

    Es la Primera sala que se visita, tras un bonito lago iluminado. El trayecto rodea la sala por unas empinadas escaleras y bajo un techo repleto de finas estalactitas. El colorido es excepcional, desde el blanco puro o traslúcido hasta el rojizo intenso de los óxidos de hierro.
   Extrañas y complejas formas agudizan nuestra imaginación y dan nombre a infinidad de bellas formaciones. "Las Gemelas", "La Torre de Pisa", "El Organo", "El Baño de Diana" y la ya famosa "Virgen con Niño"

   

Gran Rotonda

    Sus dimensiones hacen enmudecer. Con sus 5.600 m2 de superficie y sus 20 metros de altura es la mayor sala visitable del Complejo.
    La proximidad del medio exterior aún se deja notar y las formaciones son tímidas y escasas. EL suelo forma un gran circo atravesado por el cauce del río y solamente transitado en épocas de lluvias.
    Al fondo, una enorme colada rocosa nace adosada al techo y alargada su pulida superficie con un brillante tobogán de enormes dimensiones.

   

Hadas

    El acceso a hadas discurre paralelo al río por una estrecha galería que el camino recorre hasta un pequeño mirador. Desde aquí, nos asomamos al vacío, a una profunda sima que engulle las aguas del río tras tras un estruendoso salto de 15 metros. Es una conexión con el nivel inferior de la Cueva, con el "Curso de Aguas".
    Durante el verano las cascadas desaparecen, se sumen y filtran por los poros de la roca dejando un ambiente mágico, denso e inquietante.

   

Cementerio Estalactítico

  Todo parece indicar que una serie de desprendimientos y sedimentos del río produjeron el taponamiento parcial. El camino se abre paso a través de un suelo repleto de estalactíticas y estalagmitas de negruzcos colores que se desparraman desordenadamente formando un verdadero "cementerio estalactítico". 
  Las paredes están formadas por sólidas calizas y el estrecho pasillo se estrangula al final protegiendo la grandiosa sala contigua, "gran Vía".

   

Gran Vía

    Desde más de 20 metros de altura, los estratos de caliza afloran aquí de forma espectacular. Una inacabable galería se pierde a lo lejos en una perspectiva impresionante, que se ciega un centenar de metros más adelante, "La Gran Vía".

    De escasa anchura (8metros), alcanza alturas superiores a los 40 metros. Son los techos más elevados con escasas estalactitas coloreadas que llegan a alcanzar varios metros de longitud.

    Al final de la gran avenida el terreno se ha hundido en busca de las galerías inferiores, contactando con el actual curso del río.

   

Columna Solitaria

     Casi en el centro de la sala caprichosamente situada, una esbelta columna asciende varios metros hasta perderse entre una multitud de agujas estalactíticas, "La Columna Solitaria"
    
     Parece haber escogido el sitio adecuado, el lugar idóneo para ser admirada y rodeada por cuantos visitantes transiten bajo su techo.

   

Maravillas

     El techo de maravillas rompe con todo lo antes visto, miles de estalactitas de diferentes colores, formas y tamaños se aglutinan desenfocándonos la vista.
    Sobre las paredes destacan minúsculas concrecciones hasta aquí desconocidas, son "Excéntricas" o "Helicititas", con formas de estrella y composición monocristalina.
    Alargados y frágiles "Macarrones", "Abanderadas" y un sinfin de estalactitas y estalagmitas de diferentes formas llenan por completo el ambiente.
    Al fondo, el "Lago de Maravillas", que antaño cubría toda la sala y ahora pone punto final al recorrido turístico.

   


Fotografías Imagen M.A.S.